En una noche estrellada,
iluminada por un sin fin de estrellas,
viajo con mi caballo sin rumbo,
cabalgo a galope sobre mi blanco corcel.
Dirigen las estrellas mi camino,
con su belleza y su plena expresividad.
Y por más que algo tan dificil intento,
como cambiar la dirección del viento,
en todos y cada uno de los momentos,
se alejan sin cesar, siempre mas y mas.
Pero siento que un milagro sucede,
en el frio de la noche una estrella se detiene,
una increible se da la vuelta y viene,
se acerca, se acerca, se acerca y muero.
Ahora toco el cielo y vuelvo a nacer.
La estrella me ilumina, me calienta, me fascina.
Me roba el corazón, no lo noto,
pues esta cerca, junto a ella,
vuelo yo, vuela el tiempo,
ascienden al cielo mis sentimientos.
Su belleza y su sonrisa
a mi me cautivan,
y forja con fuego en mi interior
el verdadero significado del amor,
y quien me lo enseñó.
Y al mediodía me despierto,
rodando por un enorme desierto
y añoro bajo el intenso calor,
a quien me enseñó lo que es amor.
Este poema se lo quiero dedicar a Inás, porque espero que te
haga sentir mejor, Inás. Si con esto lo logro, puedo darme por
satisfecho. Si no, espero haberlo logrado o lograrlo con otro
poema. "Cuando truene el cielo, que salga el sol en mi corazon."
4 Comentario(s):
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
por
Norbert Molitor, a las 11:21 p. m.
tío, te estás superando
por
pifpobal, a las 11:19 p. m.
Increible, con este poema has conseguido lo que pocas cosas consiguen: que me quede boquiabierta frente a la pantalla del ordenador. Simplemente genial.
Saluditos
por
alhanita, a las 4:03 p. m.
Onairam me ha encantado.Gracias por escribir poesia. Al mundo le hace falta más gente como tu. besos.
por
Anónimo, a las 11:55 p. m.
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