Gracias
Gracias por dejarme
participar en tu vida.
Gracias le doy a las 1000 lunas,
todas ellas pomposas,
todas ellas hermosas,
pero vistas una a una,
como tú no hay ninguna.
Gracias por el pequeño hueco,
que me has otorgado,
en lo hondo e inexplorado.
Que para mi suponía impensable,
tener un hueco donde no hay eco,
donde lo único que hasta ahora he oido,
son tus emocionados y fuertes latidos.
Gracias, una vez más te doy las
gracias, por haberme acogido,
por haberme aceptado sin haberme calado,
como si antes me hubieras conocido,
y ya supieras que de ti me he enamorado,
que tu nombre llevo forjado,
en lo más profundo y delicado,
mientras con dulzura y cariño me has tratado.
Sé que es injusto hacerte decidir,
si merece la pena un poco sufrir,
para ser un poco más feliz;
si podremos caminar juntos de la mano de la felicidad;
si transcurrido un precioso tiempo,
nuestra relación se la llevara el viento.
Pero no puedo evitarlo si siento
el amor, y profeso ante ti, que no miento,
que supone todo un tormento,
vivir en este estado incierto,
y que quererte y amarte
no es más que un precioso deber.
Este poema se lo dirijo y dedico expresamente a Inás. Me ha brindado su amistad y sus ánimos en momentos en los que hacerlo supone todo un acto de valentía y arrojo. Aprecio mucho tu amistad y el gesto. Sólo decir una cosa más. Gracias
participar en tu vida.
Gracias le doy a las 1000 lunas,
todas ellas pomposas,
todas ellas hermosas,
pero vistas una a una,
como tú no hay ninguna.
Gracias por el pequeño hueco,
que me has otorgado,
en lo hondo e inexplorado.
Que para mi suponía impensable,
tener un hueco donde no hay eco,
donde lo único que hasta ahora he oido,
son tus emocionados y fuertes latidos.
Gracias, una vez más te doy las
gracias, por haberme acogido,
por haberme aceptado sin haberme calado,
como si antes me hubieras conocido,
y ya supieras que de ti me he enamorado,
que tu nombre llevo forjado,
en lo más profundo y delicado,
mientras con dulzura y cariño me has tratado.
Sé que es injusto hacerte decidir,
si merece la pena un poco sufrir,
para ser un poco más feliz;
si podremos caminar juntos de la mano de la felicidad;
si transcurrido un precioso tiempo,
nuestra relación se la llevara el viento.
Pero no puedo evitarlo si siento
el amor, y profeso ante ti, que no miento,
que supone todo un tormento,
vivir en este estado incierto,
y que quererte y amarte
no es más que un precioso deber.
Este poema se lo dirijo y dedico expresamente a Inás. Me ha brindado su amistad y sus ánimos en momentos en los que hacerlo supone todo un acto de valentía y arrojo. Aprecio mucho tu amistad y el gesto. Sólo decir una cosa más. Gracias


1 Comentario(s):
la amistad es un regalo q se da con ilusion y q nunk desaparece si lo sabes aprovechar!siempre estare ahi!
por
Anónimo, a las 6:04 p. m.
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