Onairam

lunes, abril 25, 2005

Historia de una almohada

Te cojo siempre cada noche
para ponerle al día el broche,
cuando ya por hoy no puedo más
y tengo de verdad que descansar,
cuando sólo lloro más y más
y en la cama no puedo más que sollozar.

Me acompañas cuando duermo,
durante mis más felices sueños,
mientras la noche se vuelve de día,
mientras vuela mi imaginación,
recordando cuanto la quería,
y mi humillante decepción.

Las lágrimas que corren por mi cara,
son la huella palpable y dejada,
por cada latido de mi corazón,
que la he amado en silencio,
guardando mis sentimientos con ilusion,
quedando ahora tal que un necio.

Esta noche he dormido, arropado,
acurrucado, y a ti abrazado,
mi almohada, pero la quiero a ella,
con todas sus imperfecciones,
porque aunque no sea perfecta, ni muy bella,
ha resultado ser mi reina de corazones.

No puedo ocultar la sequia que acecha mi poesia y que poco a poco va difuminando las dulces palabras que, en teoria, pueden permitirme conquistar a una chica, en un momento en el que hacerlo asi, seria tan romantico como imposible, bajo una puesta de sol susurrarle al oido dos palabras. "Te quiero".

3 Comentario(s):

  • Jelou!

    El poema no está mal, aunque en ocasiones da la ocasión de que la rima está un poco rebuscada. No lo fuerces, cuando sea el momento tu musa te buscará a ti ;)

    por Blogger alhanita, a las 11:41 p. m.  

  • Me gusta,pero siempre es muy triste y angustioso,es genial que muestres en tus poemas los sentimientos,pero hay que ser a veces feliz y plasmarlo tambien!Mucho animo,la inspiracion a veces tambien se toma unas vacaciones, te lo dice una cantautora;-)Capi

    por Anonymous Anónimo, a las 9:57 p. m.  

  • Escribe más a menudo, maldito

    Ay, alhajita te vas. Dónde irás... dónde irás... Lo que me has dejado ha echado raíces que el viento no ha de arrancar

    por Blogger pifpobal, a las 3:47 p. m.  

Publicar un comentario

<< Volver


 
Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.