Onairam

viernes, diciembre 10, 2004

Gris, mi mundo es gris

La rutina es dueña de mi vida,
mi vida nunca ha sido, ni es activa,
ni la aproveché de forma intensiva,
de gris mi vida ha estado vestida.

Días de niebla a menudo he vivido,
gracias a rítmicos, previsibles latidos,
que en este tiempo me han llevado,
y traído, y nunca se han cansado.

El mundo es gris, aunque ha cambiado,
grises son los paisajes que sólo veo,
grises son todos los cuadros que ojeo,
ya de noche, entre grises me he acostado.

Gris como la niebla, el día pasaba,
con gente de gris sólo me encontraba,
Hoy por fin, la casualidad nos ha juntado,
y a la ventana de los sueños me he asomado.

Y así como eres, te he descubierto,
la sonrisa que esbozabas y puedo recordar,
pinta mis paisajes de otro color,
desata en mi vida esa oculta emoción.

Descubre un apasionante anhelo,
la luz que acaricia tu figura,
me acelera y deshiela el corazón,
esta sensación, amor, nos funde a los dos.

Entiendo qué es un sentimiento,
ahora que mi vida pasa a ser activa,
corre mi pulso y me noto vivo,
cuando estamos juntos, me desvivo.

Has cambiado mi vida, el gris y la rutina,
el atardecer, ya nada es gris y aburrido,
El anhelado sueño de la ventana,
en mi realidad ya se ha convertido.

Le dedico esta poesía a todos los soñadores que día tras día nos levantamos por la mañana, nos asomamos a la ventana de los sueños y vemos que, poco a poco, se hacen realidad.


 
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