El navegante

Navegante, que navegas en noche cerrada,
enseñame, que me pierdo,
aún en noche estrellada,
enseñame como llegar a puerto.
Tras una noche tranquila,
sobre mi tez mientras dormía,
radiaba el sol únicamente,
ahora el mar abunda,
dondequiera que navego,
"y a puerto ya no llego",
se instala en mi mente.
Cada día pierde su sorpresa,
si es igual al anterior,
Para mí cada día es el mismo,
la igualdad aviva ese clamor.
Empiezo a perder la esperanza,
de encontrar un puerto,
donde pueda amarrar mi barco,
donde pueda pisar tierra.
La mar se ha convertido,
en una aburrida compañera,
ni después de una fuerte tormenta,
encuentro calma pasajera.
Tras cada fuerte marejada,
descubro cada vez más velas rasgadas,
hallo más mástiles partidos,
y todo, en general, más hundido.
No hay tormenta que haya pasado,
que resista mi barco,
a día de hoy solo he naufragado,
¿cuántas veces me quedan aún por aprender,
arreglando mi barco,
qué es lo que no debo hacer?
Navegante, ese áspero ruído,
es del último mástil partido,
la fiereza de la tormenta asusta,
¿de qué valdría un triste paraguas?

¿y una triste pluma?
Si solo pudiese dibujar,
un día soleado frente a un puerto grande,
y esto cambiase hoy, pero que está pasando...
Ya no llueve y resplandece el sol,
oigo las velas, y veo que me dirijo a un puerto,
grande, y como si volara,
corta el viento mi velero,
me froto los ojos, sigo viendo el sol,
y me doy cuenta, de que no es una ilusión.


3 Comentario(s):
Un barco hecho de buena madera no se hunde
por
pifpobal, a las 7:48 p. m.
Felices fiestas!
por
pifpobal, a las 7:48 p. m.
A ver si actualizamos...!
por
pifpobal, a las 2:09 a. m.
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