Historia de una almohada
Te cojo siempre cada noche
para ponerle al día el broche,
cuando ya por hoy no puedo más
y tengo de verdad que descansar,
cuando sólo lloro más y más
y en la cama no puedo más que sollozar.
Me acompañas cuando duermo,
durante mis más felices sueños,
mientras la noche se vuelve de día,
mientras vuela mi imaginación,
recordando cuanto la quería,
y mi humillante decepción.
Las lágrimas que corren por mi cara,
son la huella palpable y dejada,
por cada latido de mi corazón,
que la he amado en silencio,
guardando mis sentimientos con ilusion,
quedando ahora tal que un necio.
Esta noche he dormido, arropado,
acurrucado, y a ti abrazado,
mi almohada, pero la quiero a ella,
con todas sus imperfecciones,
porque aunque no sea perfecta, ni muy bella,
ha resultado ser mi reina de corazones.
No puedo ocultar la sequia que acecha mi poesia y que poco a poco va difuminando las dulces palabras que, en teoria, pueden permitirme conquistar a una chica, en un momento en el que hacerlo asi, seria tan romantico como imposible, bajo una puesta de sol susurrarle al oido dos palabras. "Te quiero".
para ponerle al día el broche,
cuando ya por hoy no puedo más
y tengo de verdad que descansar,
cuando sólo lloro más y más
y en la cama no puedo más que sollozar.
Me acompañas cuando duermo,
durante mis más felices sueños,
mientras la noche se vuelve de día,
mientras vuela mi imaginación,
recordando cuanto la quería,
y mi humillante decepción.
Las lágrimas que corren por mi cara,
son la huella palpable y dejada,
por cada latido de mi corazón,
que la he amado en silencio,
guardando mis sentimientos con ilusion,
quedando ahora tal que un necio.
Esta noche he dormido, arropado,
acurrucado, y a ti abrazado,
mi almohada, pero la quiero a ella,
con todas sus imperfecciones,
porque aunque no sea perfecta, ni muy bella,
ha resultado ser mi reina de corazones.
No puedo ocultar la sequia que acecha mi poesia y que poco a poco va difuminando las dulces palabras que, en teoria, pueden permitirme conquistar a una chica, en un momento en el que hacerlo asi, seria tan romantico como imposible, bajo una puesta de sol susurrarle al oido dos palabras. "Te quiero".

