Onairam

viernes, junio 17, 2005

De viaje tras el imposible

Buscando algo más en este planeta,
ni en el sur, ni en el norte,
ni en el oeste, ni en el este,
he logrado hallar mi meta.

Entre tanto arriesgado viaje,
he visto mil sorprendentes paisajes,
y no hablo de mujeres bellas,
ni increíbles duendes o bellas sirenas.

Entre tanto, he buscado,
con mucho afán y sin éxito,
qué me faltaba,
dónde se encontraba.

Las historias que he escuchado,
hablan de un amor, de un mito,
encontrar ese amor ya sería un hito,
y, sin embargo, no puedo haberte encontrado.

Dos gotas de agua
no se parecen tanto,
ni el paraíso que encuentro,
al final del arco-iris,
que se forma a partir,
de cada una de tus lágrimas de alegría,
cuando admiro tus ojos
y el profundo color de tus iris
y afirmo, te amo.

Ya no puedo disimularlo,
amarte necesito,
y si hay que gritarlo,
pues hoy lo grito.

Son esas cosquillas que se notan,
cuando notas del amor ya tocas,
dulces, pausadas,
y profundamente apasionadas.

Dulces notas las que tocamos,
las que sentimos y creamos,
y juntos, sólo juntos, disfrutamos.
Al final nos hemos encontrado.

Yo tb creo que el amor no debería ser un secreto. Pero las tias con las que ligo no piensan igual. Le dedico este poema a una tal E****, la responsable del poema anterior. Espero q te guste.

sábado, junio 11, 2005

Yo soy el principe del silencio

Nunca me harás hacer ruido,
ya no podrás oirme,
mis palabras no tienen sentido,
y eso que más da.

Nunca llamaré tu atención,
no me oirás oirte llamarte,
pues no tiene valor,
ya mi corazon se muere de dolor.

Aun haciendo cuanto pueda,
sólo morir hoy me queda,
ya no te hago reir,
¿Por qué conmigo ibas a reir?

Soy el principe del silencio,
y aunque seas la reina de mi corazon,
no me queda sino arrancarlo,
para que no sea causa de más dolor.

Cada momento que te veo, y recuerdo,
también veo que no deseo tener un corazón,
que siente amor, y aún estando poco cuerdo,
me lo quitaría para perder esta depresión.

No quiero volver a enamorarme,
ya no, pues es la fuente de mi dolor,
no hago más que enamorarme,
pobre de mi corazón.

¡Que culpa tiene él!
¡Que culpa tengo yo!
Con la suerte vuelta,
quiero salir del ritmo
"de depresión a depresión"

Me convierto en el dios del aburrimiento,
en toda una fuente de sopor,
¿Para que me quiero alegrar,
si me puedo poner a llorar?

A pesar de que el día que escribí esto brillaba el sol en el cielo azul, las circunstancias llenaron mi cielo de nubarrones. Y sí, hoy sigo en mi línea de escribir cosas tan tristes como os tengo acostumbrados. Confio en que esto cambie algún día.


 
Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.