Onairam

sábado, septiembre 25, 2004

Buscando la roja

Flotando en el aire,
volando entre las nubes,
sólo quiero la que es roja,
sin fuerzas, en el aire.

Más y más roja te veo,
inalcanzable y lejos, te deseo,
desfallezco y creo morir,
cuando sólo comienzo a vivir.

Abro los ojos y nada veo,
muerto, muerto me creo,
hasta ver una poderosa luz,
que me libera de toda mi cruz.

Miedoso, temeroso decido mirar,
ya que la curiosidad no puedo aguantar,
y siento un suave acariciar,
en la espalda, en el cuello, en los labios.

Confianza, amor, me transmite el beso,
un fuerte escalofrio une mi seso
y mi corazón, que celoso de mis labios,
lucha por salir de mi pecho como un rayo.

Y me fundo como si fuera hielo,
junto al amor que sólo anhelo,
porque apasionado, encantado, enamorado,
a sus labios permanezco pegado.

Le dedico este poema a Inas, pues supone un incentivo para mi escribir bonitos poemas cuando tengo que inspirarme en una mujer como ella. Ademas hace que lo dificil parezca sencillo. Gracias Inás.

viernes, septiembre 17, 2004

Tan preciosa como un ángel

Tus ojos,
centro de todas las miradas,
llaman mi atención,
brillan como el fuego,
y reflejan su pasión.

Tu pelo,
acaricia tu lindo rostro,
llama mi atención,
sedoso al acariciarlo,
vuela alegremente con el viento.

Tu nariz,
acompaña a tu hermosa cara
y forma parte de su belleza,
llama mi atención,
pálida, aún cuando enrojeces,
complementa tus mejillas.

Tus mejillas,
reflejando tu impulsivo corazón,
llaman mi atención,
cuando enrojeces y sonries,
mi corazón secuestras,
y un trocito de ti, cielo, me prestas.

Tus labios,
centro de mi impulsivo deseo,
llaman mi atención,
cálidos, intensos y sedosos,
de tu corazón son un esbozo.

Y cuando te contemplo por entero,
pierdo el norte y gano el cielo,
gano tu compañía para dejar mi soledad,
para que un torrente de amor,
recorra por entero mi corazón.

Este poema se lo quiero dedicar a Cristina. Te merecias un poema mas alegre que el último que te dediqué. Espero que este sea lo suficiente alegre y que no te deje indiferente. Con una sonrisa me conformo. Solo una.

sábado, septiembre 11, 2004

Un triste abandono

Llora el dia, llora mi alma,
llora la noche, lloro yo
a un amor perdido,
que ya se ha ido,
a un amor como nunca amado,
a un amor profundamente sentido,
que aqui solo me ha dejado,
como si yo nada hubiera sido.

Amargado, sin sentido, conmocionado,
dolido, tirado, destruido,
devastado, hundido, destrozado,
me aferro a lo que hemos vivido,
y la respuesta no he hallado.
Es más, la decision aun no he comprendido.
Nunca debiste asi haber partido,
sin un "me voy", sin decirme la razon,
sin que me hubieras comentado
desde cuando ya no te he importado.

Nunca en mi entera vida,
he vivido una experiencia asi,
que conmigo arrampara con tal frenesí,
y es que ahora que no te tengo,
que mi direccion hallo perdida,
de decidir me abstengo.

De decidir si lucharé,
porque vuelvas a mi lado.
De decidir si no lucharé,
y dejare que te alejes de mi lado.
De decidir si lucharé
contra todo lo que siento,
alegria, tristeza, amor, desamor,
compañia, abandono, tu y mi soledad.
De decidir cuanto tiempo,
sin ti podré vivir.

Este poema esta dedicado a Cristina. Se que no es tan especial como el de "gracias" y que no te va a provocar la misma sensacion, pero confio en que te guste y en que en cuanto me sea posible
pueda dedicarte uno algo mas alegre.

viernes, septiembre 03, 2004

Gracias

Gracias por dejarme
participar en tu vida.
Gracias le doy a las 1000 lunas,
todas ellas pomposas,
todas ellas hermosas,
pero vistas una a una,
como tú no hay ninguna.

Gracias por el pequeño hueco,
que me has otorgado,
en lo hondo e inexplorado.
Que para mi suponía impensable,
tener un hueco donde no hay eco,
donde lo único que hasta ahora he oido,
son tus emocionados y fuertes latidos.

Gracias, una vez más te doy las
gracias, por haberme acogido,
por haberme aceptado sin haberme calado,
como si antes me hubieras conocido,
y ya supieras que de ti me he enamorado,
que tu nombre llevo forjado,
en lo más profundo y delicado,
mientras con dulzura y cariño me has tratado.

Sé que es injusto hacerte decidir,
si merece la pena un poco sufrir,
para ser un poco más feliz;
si podremos caminar juntos de la mano de la felicidad;
si transcurrido un precioso tiempo,
nuestra relación se la llevara el viento.
Pero no puedo evitarlo si siento
el amor, y profeso ante ti, que no miento,
que supone todo un tormento,
vivir en este estado incierto,
y que quererte y amarte
no es más que un precioso deber.

Este poema se lo dirijo y dedico expresamente a Inás. Me ha brindado su amistad y sus ánimos en momentos en los que hacerlo supone todo un acto de valentía y arrojo. Aprecio mucho tu amistad y el gesto. Sólo decir una cosa más. Gracias


 
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